"La esencia va mas allá del tiempo, sé conciente de ello y vivirás por siempre" NHL

sábado, 18 de octubre de 2008

COMER CARNE, UN HÁBITO QUE NO DEBIERA SERLO.


Lo que comemos resulta de vital importancia, ya que a través de los alimentos se forma la sangre que fluye en todos los órganos del cuerpo. Con lo anterior dicho, aclaro que no hablaré de dietas o algo similar, simplemente daré puntos sólidos del porqué la carne es dañina.

Comencemos por un punto elemental: Existe una cadena alimenticia, la cual es una cadena de supervivencia, el animal más grande se come al más pequeño, pero por otro lado, curiosamente el animal mas pacífico come simplemente hierbas, frutas o plantas.

Se supone que la línea de división entre el ser humano y el animal es la razón como resultado de la evolución, entonces, nosotros por ser seres racionales, deberíamos estar fuera de esa cadena alimenticia meramente animal, además que la evolución se nos coloca en la realidad de que nuestro cuerpo está diseñado para ser simples vegetarianos, veamos porqué:

Los colmillos del ser humano son pequeños, a diferencia de los colmillos de los animales carnívoros, los molares, asimismo, guardan más parecido a los de los animales herbívoros, nuestra mandíbula puede hacer cualquier movimiento, mientras que los animales carnívoros solo pueden abrir y cerrar para desgarrar el alimento. En cuanto a la saliva, los carnívoros tienen u n ph de reacción ácida (necesaria para digerir las proteínas de la carne), mientras que en el ser humano el ph es de reacción alcalina (ph alto), lo que permite digerir mejor carbohidratos, además que la p-tialina y la amilasa inician la digestión de los almidones (que solo se encuentran en vegetales). Como última observación fisiológica, el hombre tiene un tracto intestinal más largo que los carnívoros, puesto que el proceso de digestión de vegetales es mas lento, pero no existe ninguna posibilidad de que los vegetales por un lento tránsito en el intestino entren en putrefacción y generen sustancias tóxicas, a diferencia de la carne, que sí liberan sustancias tóxicas pudiendo ocasionar alergias, dolores de cabeza y diversos malestares.

Con lo anterior, podemos concluir que el cuerpo (a pesar de que se “pueda” adaptar) de manera evolutiva no está diseñado para comer carne.

En cuanto al terreno neuronal, está comprobado que la gente que no come carne, sus neuronas establecen conexiones más rápidas en el cerebro, a diferencia de las que sí comen carne, quiero aclarar que la velocidad de las conexiones neuronales, no tiene que ver para nada con el intelecto.

Hablemos ahora de un punto poco mencionado en este tema pero que es medular: la energía. La energía en el ser humano es el campo que no vemos pero que tan sólo es, dicho campo a pesar de ser invisible en forma puede ser visible en efectos, narremos un ejemplo verídico: En la India se realizó un experimento de cómo el pensamiento puede afectar la forma de las moléculas del agua, a través de la energía que éste genera. Se llenaron dos recipientes con agua, en el primer recipiente se puso un moje a evocar bendiciones mientras que en el segundo recipiente una persona se dedicó todo el tiempo a maldecir, pasado un rato, se tomaron fotos a nivel microscópico de las moléculas del agua, y en el primer recipiente las moléculas estaban formadas como perfectos copos de nieve, mientras que en el segundo recipiente, las moléculas eran totalmente amorfas.

¿A qué quiero llegar con esto?, bueno, estábamos hablando de la energía en el ser humano, algo que constantemente se está alimentando de pensamientos, emociones y demás, que no necesariamente tienen que ser propios. El animal, al momento de ser sacrificado, o transferido de su hábitat natural a otro medio, genera una serie de sufrimientos, miedos, e intoxicación sanguínea (causada por el exceso de adrenalina) las cuales, el hombre ingiere al momento de comer la carne.

Con esto, podemos lógicamente decir, que el campo del ser humano también se ve afectado negativamente por el hecho de comer carne, y ese campo energético puede generar efectos nocivos desde la salud, hasta los pensamientos y emociones, no está de mas mencionar el reciente experimento en un Penal de Estados Unidos, donde se descubrió que los niveles de agresividad y violencia de un número significativo de reclusos, bajaron considerablemente con el suministro de una alimentación adecuada carente de carne.

La mayoría de los doctores dicen que es necesario el consumo de carne debido a las proteínas que contiene, sin poner en duda sus conocimientos, niego totalmente dicha afirmación; un puño de cualquier semilla (girasol, calabaza, almendras, nueces, etc.) contiene mas proteínas que un kilo de bistec, además de que las semillas ayudan a eliminar las toxinas del cuerpo.

Con todos los razonamientos anteriores, se puede apreciar lo innecesario y dañino de la carne para el ser humano, es un hábito que debería reconsiderarse, por salud y bienestar en todos sentidos.

Como un curioso breviario cultural, nombraré algunos personajes que no tenían el hábito de comer carne, añadiendo un pequeño pensamiento que ellos tenían sobre el tema que estamos tocando:

Jeremy Bentham (filósofo, jurista y economista inglés) - “La cuestión no es: ¿Pueden razonar? ni ¿Pueden hablar?, sino: ¿Pueden sufrir?”

Annie Besant (filósofa, activista en el movimiento para la Independencia de la India) – “La gente que come carne, es responsable de todo dolor que nace de ese hecho, todo dolor actúa como registro contra la humanidad y afloja y retarda la totalidad del crecimiento humano”.

Buda – “La abstención de comer carne es una disciplina hacia la compasión”.

Leonardo Da Vinci (pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico) – “Desde muy joven he abjurado el consumo de carne, y llegará el tiempo en que, así como yo, otros hombres mirarán el asesinato de animales igual que hoy miran el asesinato de hombres”.

Mohandas Gandhi (líder nacionalista y reformista social) – “sostengo que consumir carne es inadecuado para nuestra especie. Erramos al imitar el mundo animal inferior si somos superiores a él”.

Jesús – “Y la carne de las bestias asesinadas se convertirá en la propia tumba del cuerpo de quien la consuma. Porque en verdad os digo, aquél que mata se mata a sí mismo y quien come la carne de las bestias asesinadas come el cuerpo de la muerte”. Tomado del evangelio de Paz de los esenios.

Franz Kafka (escrito checo-austriaco) – “Viendo el acuario puedo decir: ahora puedo mirar en paz a los peces, ya no me los como”.

Rabindranath Tagore (poeta hindú, ganador del Premio Nobel) – “Somos capaces de tragar carne sólo porque no pensamos en lo cruel y pecaminoso de la acción”.


Entre otros muchos están: Voltaire, H.G. Wells, Tolstoi, Henry Thoreau, Séneca, Schopenhauer, Alexander Pope, Diógenes, Albert Einstein, Jidu Krishnamurti, Charles Darwin, Isaac Newton, Sócrates, etc.

Y algunos de la actualidad de diversas profesiones: Kim Basinger, Michael J. Fox, Dustin Hoffman, Brad Pitt, Bryan Adams, Joan Baez, Geroge Harrison, Withney Houston, John Lennon y Lenny Kravitz entre muchos otros.

Finalizo diciendo “Comer carne es un hábito que se lleva por costumbre, decidir no comerla es una acción que se lleva por razón y sentimientos”. H.D.L.